Una conversación especial con Nicolás Camacho Pérez
PALO MAGAZINE: ¿Dónde nació y qué valores marcaron su infancia?
NICOLÁS CAMACHO: Nací el 7 de abril de 1956 en Santurce, Puerto Rico. Mis padres fueron fundamentales en mi formación. Mi padre, un hombre trabajador que llegó a tener tres empleos para sostener a nuestra familia, me enseñó la responsabilidad, honestidad y el servicio. Mi madre me inculcó el amor por la educación, la bondad y el respeto hacia la mujer. Esos valores han guiado toda mi vida.
PALO MAGAZINE: ¿Siempre soñó con dedicarse al ministerio pastoral?
NICOLÁS CAMACHO: No. Mi sueño era convertirme en abogado. Estudié Administración Comercial en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, pero en 1978 viví una experiencia espiritual que transformó mi camino. Sentí el llamado de Dios al ministerio pastoral y decidí estudiar una Maestría en Teología en el Seminario Evangélico de Puerto Rico.
PALO MAGAZINE: ¿Qué lo llevó a establecerse en Reading, Pennsylvania?
NICOLÁS CAMACHO: En 1983, el obispo Herbert Skeete me invitó a trasladarme a Pennsylvania para apoyar el crecimiento de la comunidad latina dentro de la Iglesia Metodista Unida. Llegué a Reading el 30 de junio de 1983 con mi esposa Carmen y nuestra hija de ocho meses. Comenzamos prácticamente sin nada material, pero con mucha fe.
PALO MAGAZINE: ¿Cuáles fueron los mayores desafíos que enfrentó al llegar?
NICOLÁS CAMACHO: Experimenté discriminación por mi color de piel, mi acento y mi identidad puertorriqueña, incluso dentro del ambiente religioso. Viví burlas, rechazo y humillaciones. Sin embargo, esas experiencias fortalecieron mi fe y mi compromiso de servir a los demás.
PALO MAGAZINE: Su trayectoria también incluye una destacada carrera militar. ¿Qué nos puede compartir?
NICOLÁS CAMACHO: En 1991 ingresé al Ejército de Estados Unidos como capellán. Serví durante 25 años y me retiré en 2016 con el rango de teniente coronel. Participé en misiones en Uzbekistán y Afganistán. Durante mi servicio en Afganistán desarrollé el programa humanitario J9 Operation Winning Afghanistan, mediante el cual realizamos 82 misiones humanitarias.
PALO MAGAZINE: ¿Cómo ha contribuido a la comunidad de Reading durante estos años?
NICOLÁS CAMACHO: He tenido la bendición de servir en diferentes áreas. Fui el primer capellán latino voluntario del Reading Hospital y el primer capellán del Departamento de Policía de Reading, donde actualmente coordino el programa de capellanía. También trabajé como oficial de probatoria juvenil y participé en iniciativas culturales y comunitarias. Después del huracán María, he trabajado junto a mi equipo en la restauración de 23 viviendas en Puerto Rico.
PALO MAGAZINE: Después de tantos años de servicio, ¿qué mensaje desea compartir con las nuevas generaciones?
NICOLÁS CAMACHO: Mi vida ha estado llena de pruebas, sacrificios y bendiciones. Aprendí que las dificultades no tienen que definir nuestro futuro. La fe, los valores, la educación y el servicio pueden transformar nuestras vidas. Nunca debemos olvidar nuestras raíces ni perder el deseo de ayudar a los demás.
PALO MAGAZINE: La historia de Nicolás Camacho Pérez nos recuerda que el verdadero legado no se mide solamente por los logros personales, sino por las vidas que impactamos a lo largo del camino.
Rosa Julia Parra
Fundadora y Editora


