Por unas horas, no necesitamos un boleto de avión para Puerto Rico. El 19 de septiembre, mi esposo, el locutor de radio DJ Chamo King, y yo transformamos GoggleWorks Center for the Arts en un pedacito de nuestra isla durante nuestro 2do Festival Cultural Anual “El Boricuazo”. Reunimos música, comida, tradiciones, artesanos puertorriqueños y, lo más importante, a nuestra gente.
Lo que comenzó como mi deseo de preservar y celebrar mi cultura puertorriqueña se convirtió en algo mucho más grande de lo que imaginé. Para muchos latinos, fue su primera vez visitando El Centro de Artes llamado GoggleWorks, y eso me llenó de orgullo. La cultura puertorriqueña es mucho más que comida y música; el arte y la creatividad están profundamente arraigados en quienes somos. Nuestros artesanos ayudan a preservar nuestras tradiciones a través de sus creaciones, desde vejigantes y coquís hasta pavas y arte inspirado en nuestras raíces jíbaras. Por eso, GoggleWorks Center for the Arts se sintió como el lugar perfecto para nuestro segundo “Boricuazo”.
En El Boricuazo, la música típica llenó el ambiente. La gente bailó, los artesanos exhibieron sus creaciones, la comida puertorriqueña estuvo presente por todas partes, los niños aprendieron sobre nuestras tradiciones y las familias llegaron luciendo pavas y los colores de Puerto Rico.
Una persona describió el evento como “convertir GoggleWorks en el Viejo San Juan”. Otra dijo que se sentía como las Fiestas Patronales, las Fiestas de la Calle San Sebastián, una feria de artesanos y las Navidades en el barrio, todo en un mismo lugar. Esas palabras me emocionaron porque para eso exactamente fue creado El Boricuazo. Para que, aunque estemos lejos de la isla, por unas horas podamos sentir que volvimos a casa.
El condado de Berks alberga a más de 40,000 residentes de herencia puertorriqueña, con cerca de 30,000 solamente en la ciudad de Reading. Esto hace que preservar y celebrar nuestra cultura puertorriqueña sea una parte importante de la historia de nuestra comunidad.
Quizás lo más hermoso fue ver a abuelos, padres, hijos y nietos disfrutando juntos de nuestra cultura, mientras personas de diferentes nacionalidades también celebraban a nuestro lado. Así es como sobreviven nuestras tradiciones. Tenemos que crear espacios donde la próxima generación pueda ver nuestra cultura, escucharla, saborearla, bailarla y enamorarse de ella.
El Boricuazo fue una labor de amor. Y fue posible gracias a músicos, bailarines, DJs, artesanos, vendedores, voluntarios, patrocinadores, colaboradores comunitarios y al increíble equipo de GoggleWorks.
Cuando la gente nos decía: “Queremos El Boricuazo por muchos años más”, supe que habíamos creado algo especial. Porque Puerto Rico vive dondequiera que nuestra cultura sea amada, celebrada y transmitida de generación en generación. Y por un hermoso día, Puerto Rico estuvo aquí mismo, en Reading.
Rosa Julia Parra
Fundadora, Palo Magazine
palomagazine.com


