Este mes, Palo Magazine les trae un poquito de azúcar, dulces, café y una historia de amor que ni el destino pudo resistir. Les presento el lugar donde a Rosa y Chamo les encanta ir por su cafecito, quesitos, tripletas, galletas y donas frescas con ese sabor a Puerto Rico cuando no podemos viajar a la isla. Y casi se me olvida… el pan de agua, sobao y de ajo, además de unos bizcochos personalizados que no quieres comer porque son demasiado bellos.
La panadería Fabulous Cake Factory, ubicada en el 1134 Muhlenberg Street, Reading, PA, se especializa en productos inspirados en la gastronomía puertorriqueña. Cada creación se elabora con un firme compromiso con la calidad y la tradición. Pero más allá de sus productos, lo que realmente hace especial este lugar son sus dueños.
Palo Magazine: Vamos a conocer un poco más detrás de estos sabores auténticos de la isla y de sus dueños Edwin y Mia Ríos.
Mia: Mi nombre es Miladys Ríos, conocida como Mia. Tengo 52 años y soy de Ponce, Puerto Rico. Llevo 14 años casada con mi esposo Edwin Ríos, de Hatillo, quien es mi socio en el negocio. Nuestra historia es bien especial: nos conocimos en una gasolinera, como cosa del destino, y luego nos reencontramos en un gimnasio… ¡como una película! Ambos teníamos hijas antes de conocernos, y ahora juntos tenemos un niño. Tenemos un familión y somos bendecidos.
Palo Magazine: ¿Cómo es trabajar juntos como pareja?
Mia: Edwin es mi alma gemela y mi complemento. Como toda pareja, tenemos nuestras boberías, pero él ha sido mi mayor apoyo, especialmente en momentos difíciles, como la pérdida de mi mamá y la enfermedad de mi hija y mi nieta. Somos cristianos, creemos en Dios, y siento que Él puso a Edwin en mi camino. La panadería no podría ser sin él, somos un equipo.
Palo Magazine: ¿Cómo descubriste tu pasión por hornear?
Mia: Una amiga me pidió un bizcocho para su cumpleaños y yo estaba nerviosa. Le dije que no le dijera a nadie que lo hice yo por si no quedaba bien. En ese momento no había estudiado pastelería; estudié Ingeniería Civil. Pero cuando la gente lo probó, les encantó, y ahí despertó algo en mí. Luego estudié pastelería y panadería en Le Cordon Bleu en Orlando, donde me gradué con honores. También creo que heredé lo creativo de mi mamá, quien hacía trajes de novia.
Palo Magazine: ¿Cómo llegaron a Reading?
Mia: Mi hermana me invitó a pasar unas Navidades y vi una oportunidad. Edwin también tenía familia cerca, así que decidimos establecernos aquí. Comenzamos haciendo bizcochos desde casa por unos años hasta que crecimos.
Palo Magazine: Si su panadería tuviera una canción, ¿cuál sería?
Mia: “Jíbaro” de Farruko, porque eso es lo que representamos.
Palo Magazine: ¿Para qué celebridad hornearían?
Mia: Para Ricardo Arjona. Le haría un bizcocho en forma de taxi por su canción “Historia de Taxi”.
Palo Magazine: ¿El pedido más inusual?
Mia: Hemos hecho de todo: partes del cuerpo, parrillas, mochilas, hasta casas completas en bizcocho.
Palo Magazine: ¿Cómo influye su herencia en sus recetas?
Mia: Totalmente. Usamos recetas tradicionales. Nuestra cultura es amor, hospitalidad y comunidad, y eso lo llevamos a cada creación.
Palo Magazine: ¿Qué hace especial su pan sobao y pan de agua?
Mia: Es una conexión directa con nuestra isla, nuestra niñez y nuestras raíces.
Palo Magazine: ¿Cómo reaccionan los clientes?
Mia: Les encanta. Dicen que es auténtico, que el sabor es real.
Palo Magazine: ¿Cuál fue un reto al comenzar?
Mia: Los permisos y detalles del negocio, pero lo más difícil fue cuando mi hija se enfermó durante ese proceso. Eso nos dio aún más fuerza para seguir, porque todo lo hacemos por nuestra familia.
Palo Magazine: ¿Qué debe probar un cliente nuevo?
Mia: Los quesitos, los sándwiches de Edwin y el café.
Palo Magazine: ¿Qué sigue para ustedes?
Mia: Queremos expandirnos y crear una experiencia completa—un espacio con música y ambiente boricua, donde la gente no solo coma, sino que viva nuestra cultura.
Gracias a Fabulous Cake Factory por esta entrevista. No olviden apoyar negocios locales, siempre vale la pena. Aquí no solo encuentras productos frescos, sino también un servicio lleno de ese calorcito caribeño.
Si esta panadería pudiera hablar, diría que su camino ha estado lleno de azúcar, harina, lágrimas, esfuerzo… y, sobre todo, mucho, mucho amor.
Buen provecho, mi gente.
Rosa Julia Parra
Editora y Fundadora
palomagazine.com












