Una entrevista de Palo Magazine con Hillary Aponte-Chimelis
Para la terapeuta, doula y emprendedora Hillary Aponte-Chimelis, la temporada navideña es más que un momento de celebración: es un momento de reflexión, honestidad emocional y reinventación de tradiciones. Como fundadora de Emotional Compass, una clínica dedicada a la atención culturalmente sintonizada e informada sobre el trauma, Hillary ha pasado 17 años ayudando a personas y familias a superar el duelo, la alegría y la transformación. También dirige el grupo de apoyo virtual de Embarazo Tras la Pérdida de Postpartum Support International dos veces al mes y colabora regularmente en Palo Magazine.
En esta conversación, Hillary habla abiertamente sobre el emprendimiento, el legado familiar y las realidades emocionales que suelen traer las fiestas.
PM: Como emprendedor y fundador de Emotional Compass, ¿cómo has tenido que crear “nuevas tradiciones” en la forma en que gestionas tu negocio o cuidas de ti mismo durante la temporada navideña?
HAC: He aprendido a crear nuevas tradiciones que honren tanto mi trabajo como mi vida. Establezco un horario flexible y establezco límites claros para poder estar completamente presente con mi familia. El final del año es mi momento para hacer una pausa, reflexionar sobre mi crecimiento, practicar la gratitud y establecer intenciones para lo que está por venir.
En mi trabajo con clientes, me centro en ofrecer un espacio seguro donde puedan expresarse abiertamente, porque las fiestas suelen traer emociones complejas. Y por mi propio bienestar, me comprometo a cuidarme y a ser intencionado para pasar tiempo de calidad con la familia y los amigos. Como líder, no se trata de hacerlo todo, sino de elegir lo que más importa. Para mí, es calidad sobre cantidad.
PM: ¿Qué tradiciones de tu infancia siguen significando más para ti hoy en día?
HAC: De niño, las fiestas significaban reunirnos en casa de mi abuela en Nueva York. Todavía recuerdo la música, el baile, la comida y la alegría de simplemente estar juntos. Cuando mi familia se mudó a Pensilvania durante mis años de instituto, esas tradiciones continuaron, solo que en un entorno nuevo. Esperaba aún más las fiestas porque mi familia viajaba para visitarnos y traía ese mismo espíritu de conexión, celebración y amor.
PM: En tu trabajo con familias, ¿qué emociones te surgen más durante las fiestas? ¿Y cómo ayudas a las personas a crear seguridad emocional durante una temporada que a menudo desencadena viejas heridas?
HAC: Presencio una amplia gama de emociones. La soledad, el duelo y el estrés suelen salir a la superficie, pero también los momentos de conexión, consuelo y unión. Recuerdo a las familias que tengan espacio tanto para la alegría como para la tristeza. No se trata de elegir una sobre la otra; se trata de permitir el espectro completo de lo que sienten. Ahí es donde comienza la verdadera sanación.
Ayudo a los clientes a construir seguridad emocional normalizando toda la gama de sentimientos que traen las fiestas. En nuestras sesiones, exploramos rituales que les resuenan, establecemos límites saludables y dejamos espacio tanto para la alegría como para el duelo. También incorporo intervenciones como la terapia cognitivo-conductual (TCC) para ayudar a los clientes a reconocer, replantear y responder de forma diferente a los pensamientos y emociones que surgen.
PM: ¿Qué consejo das a las familias que quieren honrar a alguien que han perdido durante la temporada navideña?
HAC: Animo a los rituales intencionados: encender una vela, cocinar su plato favorito o compartir historias en la mesa. Lo importante es darte permiso para reconocer la pérdida mientras celebras el amor que queda. El duelo y la alegría pueden coexistir; no se anulan entre sí.
PM: Muchas familias bilingües o biculturales sienten la presión de “mantener las cosas igual”. ¿Cómo pueden mezclar tradiciones de una manera que resulte auténtica?
HAC: Animo a las familias a ver esto como una oportunidad, no como una carga. La autenticidad proviene de crear rituales que reflejen quiénes son ahora, no solo de dónde vienen. Las familias evolucionan, y las tradiciones pueden evolucionar con ellas. Mezclar culturas es una forma hermosa de honrar la totalidad de quién eres.
PM: ¿Cuál es una tradición que esperas que tus hijos mantengan en la edad adulta?
HAC: Quiero que mis hijos sientan el mismo amor, alegría y conexión que yo experimenté al crecer: la risa, el consuelo de estar rodeado de familia y la comprensión de que las fiestas son mucho más que regalos. Nuestras tradiciones familiares están arraigadas en la unión. Espero que lleven esa sensación de presencia a sus propios futuros.
PM: Hillary, si tu vida fuera una postal navideña, ¿qué diría el mensaje en la portada?
HAC: “Honrando cada sentimiento en cada etapa de la vida.”














