Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos quedado en relaciones tóxicas por miedos, creencias, finanzas, experiencias pasadas, conductas aprendidas, baja autoestima o porque no queremos terminar solos.
Las razones comienzan con la forma en que pensamos, el mapa creado por nuestras experiencias y perspectivas emocionales. Listo para romper con esas relaciones tóxicas, es fácil decirlo que hacerlo. Romper con esas relaciones tóxicas traerá dolor, dolor y sentimientos difíciles de manejar. Estos sentimientos son temporales, nada es permanente. Al final, crecerá y aprenderá a desarrollar relaciones saludables y usar límites para protegerse.
Hay una gran cantidad de recursos que pueden brindar apoyo y ayuda de amigos, mentores en línea, líderes de la iglesia, terapeutas o un miembro de la familia con el que puede contar y que puede brindar cierta responsabilidad a lo largo de este proceso. Identifica aquellas áreas que no te permiten romper con esas relaciones y crea un plan. Tal vez esta vez obtenga ayuda de profesionales. Si lo intentó en el pasado y no tuvo éxito, siempre hay una próxima vez. Todos tenemos la fuerza y el poder para terminar con las relaciones tóxicas dentro de nosotros mismos.
Recuerda, puedes hacerlo cambiando tu forma de pensar y trabajando en ti mismo. ¡Date una oportunidad! Nada cambia hasta que nuestra mente cambia.
Brenda Rivera, BSW














